No todo impacto obliga a cambiar la luna. A veces basta una reparación de 20 minutos que, con seguro, suele ser gratis. La decisión depende de tres factores concretos: el tamaño, la posición y la antigüedad del daño. Aquí aprendes a valorarlos tú mismo.
Como regla general, un impacto más pequeño que una moneda de 2 euros suele ser reparable. Las grietas largas, en cambio, casi siempre obligan a sustituir el parabrisas, porque tienden a seguir creciendo con el tiempo y las vibraciones.
La reparación rellena el impacto con una resina especial que devuelve resistencia al cristal y frena la grieta. No lo deja invisible al 100%, pero evita el cambio completo y, sobre todo, impide que el daño vaya a más.
La posición es decisiva. Un impacto justo en el campo de visión del conductor normalmente no se repara, porque la resina puede dejar una mínima distorsión óptica y eso no es aceptable donde tienes que ver con total claridad. En esa zona se suele cambiar la luna.
Si el impacto está muy cerca del borde del parabrisas, también suele requerir cambio: el borde es zona estructural y una grieta ahí compromete la resistencia del conjunto.
Un impacto reciente y limpio se repara mejor. Si lleva tiempo, probablemente ha entrado suciedad o agua y la reparación pierde calidad y se nota más. Por eso conviene actuar pronto: lo explicamos paso a paso en qué hacer tras un impacto de piedra.
Regla de oro: un impacto reparable hoy puede convertirse en un parabrisas a cambiar en unas semanas. El tiempo casi siempre juega en tu contra.
Reparar es mucho más barato que cambiar, y con seguro la reparación de un impacto suele ser sin coste para ti, sin tocar la franquicia. Cambiar la luna entera es más caro y depende del modelo y de si lleva cámara ADAS que haya que calibrar. Y recuerda: tienes libre elección de taller.
No tienes que adivinar. Hazle una foto al impacto con algo al lado que dé referencia de tamaño (una moneda va perfecta) y mándanosla por WhatsApp. Te decimos al momento si se puede reparar o conviene cambiar, y si tu seguro lo cubre. Todo el servicio, en reparación de impacto.
Unos 20 minutos, y puedes conducir prácticamente al momento.
Queda mucho menos visible y, sobre todo, frena la grieta y devuelve resistencia. No es un acabado de cristal nuevo, pero evita el cambio.
Porque con los cambios de temperatura y los baches la grieta crece. Un impacto reparable hoy puede obligar a cambiar la luna en unas semanas.
La reparación de impacto suele ser sin coste con seguro. Te lo confirmamos con la foto.
Sin compromiso. Con una foto del impacto te damos el diagnóstico y, si va por seguro, lo tramitamos.